Prefiero pensar que no soy de aquellos que entre suspiros y caras largas siempre están diciendo que "todo tiempo pasado fue mejor", pero al menos en lo que a videojuegos se refiere no puedo evitar el ser nostáligico. Tal vez influya algo el hecho de que mi Super Nintendo, la única consola que tengo, ya haya cumplido 14 primaveras, o tal vez los precios exhorbitantes de los videojuegos hoy en día, pero lo cierto es que antes los juegos divertían, y divertían mucho. Sobretodo teniendo en cuenta que la única idea de multiplayer que concibo son las tardes de desparche que tan bien se pasaban con los amigos o los primos.
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3 de junio de 2011
Viejas glorias, dulce desparche
Prefiero pensar que no soy de aquellos que entre suspiros y caras largas siempre están diciendo que "todo tiempo pasado fue mejor", pero al menos en lo que a videojuegos se refiere no puedo evitar el ser nostáligico. Tal vez influya algo el hecho de que mi Super Nintendo, la única consola que tengo, ya haya cumplido 14 primaveras, o tal vez los precios exhorbitantes de los videojuegos hoy en día, pero lo cierto es que antes los juegos divertían, y divertían mucho. Sobretodo teniendo en cuenta que la única idea de multiplayer que concibo son las tardes de desparche que tan bien se pasaban con los amigos o los primos.19 de abril de 2010
Dibujando en Manga Studio
Parte 4: Aplicando grises
Esta será la última entrada (al menos por el momento) dedicada a hacer un breve tutorial de Manga Studio, o al menos a intentarlo, pues definitivamente soy un desastre como profesor. De ahora en adelante me dedicare a subir mis dibujos, cosa que vergonzosamente tengo muy olvidada, pero tratare de hablar del programa si lo uso para algo en específico.
Recapitulando, ya habiamos buscado una imagen de referencia, la habíamos importado al documento y la habíamos calcado. Una vez hayamos terminado con el entintado del dibujo, procederemos a colorearlo, o más correctamente, a "aplicar grises", ya que Manga Studio trabaja completamente en blanco y negro. Los grises tampoco son grises como tales; cuando los vemos de cerca, nos daremos de cuenta de que en realidad estan compuestos por una serie de puntos negros que dan la ilusión de un tono plano. Para quienes no lo sepan, el manga se trabaja de esta manera para facilitar su impresión, y estas series de puntos se denominan tramas. Tradicionalmente, en Japón estas tramas eran adhesivas y se aplicaban manualmente sobre el dibujo, en un proceso complejo y delicado, que por suerte el programa nos permite emular a la perfección y de manera muchísimo más rápida y sencilla.
Existen dos herramientas para colorear en Manga Studio: el Balde de relleno (Fill) y Degrade (Gradation). La primera nos permite aplicar una tono continuo de negro o blanco en un porcentaje determinado, y con la segunda podemos realizar una gradación de color entre dos tonos o más diferentes hacia la dirección que queramos. Está última herramienta también nos ofrece más opciones, tales como diferentes modos de gradación (lineales o circulares) o controlar detalladamente la gradación de los tonos.
Para empezar a aplicar los grises, es MUY recomendable tratar de que los contornos de los objetos que hemos dibujado esten cerrados, pues de esta forma será mucho más facil seleccionar las áreas que queramos. En este caso lo hice con la herramienta Varita Mágica, y seleccione varias áreas manteniendo presionada la tecla Shift. Lo siguiente fue aplicar el degradado en las áreas seleccionadas, teniendo en cuenta la dirección, el punto donde empecemos la aplicación y el punto donde la terminemos. Recomiendo mucho hacer muchas pruebas con estas variables, pues con un solo tipo de degradado aplicado de forma diferente podemos ambientar toda la escena, en mi caso, ayudandome con bloques de negro para definir las sombras fuertes.
Algo importante que se debe tener presente al trabajar por capas, es que si aplicamos un gris sobre una capa que esté delante de un dibujo, el gris será transparente (por lo que está compuesto de puntos) y a través de él se verá el dibujo del fondo. Para evitar esto, lo más aconsejable es rellenar con color blanco al 100% el área que vamos a colorear. También es util el seleccionar las áreas y colorear en una capa nueva, de esta forma evitamos estropear el dibujo y tenemos la oportunidad de cambiar posteriormente lo que no nos guste.
Recapitulando, ya habiamos buscado una imagen de referencia, la habíamos importado al documento y la habíamos calcado. Una vez hayamos terminado con el entintado del dibujo, procederemos a colorearlo, o más correctamente, a "aplicar grises", ya que Manga Studio trabaja completamente en blanco y negro. Los grises tampoco son grises como tales; cuando los vemos de cerca, nos daremos de cuenta de que en realidad estan compuestos por una serie de puntos negros que dan la ilusión de un tono plano. Para quienes no lo sepan, el manga se trabaja de esta manera para facilitar su impresión, y estas series de puntos se denominan tramas. Tradicionalmente, en Japón estas tramas eran adhesivas y se aplicaban manualmente sobre el dibujo, en un proceso complejo y delicado, que por suerte el programa nos permite emular a la perfección y de manera muchísimo más rápida y sencilla.
Existen dos herramientas para colorear en Manga Studio: el Balde de relleno (Fill) y Degrade (Gradation). La primera nos permite aplicar una tono continuo de negro o blanco en un porcentaje determinado, y con la segunda podemos realizar una gradación de color entre dos tonos o más diferentes hacia la dirección que queramos. Está última herramienta también nos ofrece más opciones, tales como diferentes modos de gradación (lineales o circulares) o controlar detalladamente la gradación de los tonos.Para empezar a aplicar los grises, es MUY recomendable tratar de que los contornos de los objetos que hemos dibujado esten cerrados, pues de esta forma será mucho más facil seleccionar las áreas que queramos. En este caso lo hice con la herramienta Varita Mágica, y seleccione varias áreas manteniendo presionada la tecla Shift. Lo siguiente fue aplicar el degradado en las áreas seleccionadas, teniendo en cuenta la dirección, el punto donde empecemos la aplicación y el punto donde la terminemos. Recomiendo mucho hacer muchas pruebas con estas variables, pues con un solo tipo de degradado aplicado de forma diferente podemos ambientar toda la escena, en mi caso, ayudandome con bloques de negro para definir las sombras fuertes.
Algo importante que se debe tener presente al trabajar por capas, es que si aplicamos un gris sobre una capa que esté delante de un dibujo, el gris será transparente (por lo que está compuesto de puntos) y a través de él se verá el dibujo del fondo. Para evitar esto, lo más aconsejable es rellenar con color blanco al 100% el área que vamos a colorear. También es util el seleccionar las áreas y colorear en una capa nueva, de esta forma evitamos estropear el dibujo y tenemos la oportunidad de cambiar posteriormente lo que no nos guste.
8 de abril de 2010
Dibujando en Manga Studio
Parte 2: la tableta
Manga Studio, además de ser un programa que nos permite diagramar cómics, poner globos, añadir textos y efectos, entre otros, tiene la particularidad de permitirnos dibujar con plumillas "virtuales", ofreciendonos una muy buena simulación de herramientas con las que cualquier dibujante de manga estaría feliz. Sin embargo, existe el enorme problema de cómo dibujar directamente en el programa, pues hacerlo con el mouse es inconcebible (¡aunque existe gente que lo hace!). Por suerte, existe un extraño y mágico artilugio inventado hace ya varias décadas llamado tableta digitalizadora, que si bien no hace muchos años era una posibilidad extremadamente costosa, actualmente existen alternativas al alcance de casi cualquier bolsillo.Básicamente, la tableta digitalizadora consiste (como podemos adivinar) de una tableta, que viene en diferentes tamaños dependiendo de nuestra necesidad (y bolsillo), y de un "lapiz", cuya punta es sensible a la presión. El espacio sensible de la tableta corresponde a la pantalla de nuestro computador, que podremos navegar con el lapiz como si de una hoja de papel se tratara. Claro que mover el cursor de un lado a otro de la pantalla es una cosa, y otra muy distinta es tratar de dibujar; aquí es donde realmente sufriremos la primera vez que tomemos un tableta, y muchas veces demos la labor por imposible. esto se debe a que estamos acostumbrados a percibir directamente la hoja donde dibujamos, no solo de forma visual, sino táctil, pues no es raro que al dibujar agarremos la hoja, le demos la vuelta o la cambiemos de lugar, además de que podemos ver todo el espacio de dibujo de una vez, sin necesidad de hacerle zooms o de mover una barra hacia arriba o a la derecha.
Sin embargo, a pesar de lo dificil que parezca, no es imposible; de hecho, muchos profesionales lo hacen a tal punto de que ya prácticamente no usan papel. Hay dos ejercicios que personalmente me ayudaron a aprender a dibujar con la tableta y que recomiendo mucho hacer un ratico todos los días. Primero, el calcar dibujos, que nos ayudará muchísisimo a acostumbrarnos al espacio de trabajo, además de ayudar a nuestro pulso; y segundo, el copiar dibujos o fotos que tengamos en pantalla. Aquí es muy útil la aplicación que nos ofrece posemaniacs (como nombré en una entrada anterior).
En cuanto a que tableta usar, el mercado actual nos ofrece prácticamente solo dos posibilidades (al menos en mi país): Genius o Wacom. Las tabletas Genius, por un lado, son una opción muy económica (podemos conseguir una tableta tamaño A5 por menos de 150 mil pesos) y bastante durable, sobretodo para los que acostumbramos dejar caer todo al piso. Son una gran opción para empezar, aunque con el tiempo encontraremos sus problemas: La presión de sus lapicés no es tan precisa como querriamos y en ocasiones las lineas que hacemos se vuelven un poco toscas (por ejemplo, al hacer una espiral las lineas curvas se vuelven rectas). No es un problema grave, pero que definitivamente afecta la calidad de lo que hacemos, además de nuestro rendimiento.
Y por otro lado estan las tabletas Wacom, la marca más reconocida de tabletas, que nos ofrecen una mayor calidad aunque a un precio mucho mayor (la misma tableta A5 nos cuesta más de 400 mil pesos). Sin embargo, para aquellos que trabajen profesionalmente es un gasto necesario, pues las diferencias son bastante notables a la hora de trabajar. Wacom nos ofrece diferentes líneas de tabletas de acuerdo a la calidad y precisión que busquemos; así tenemos la bamboo (para principiantes), la Intuos (para profesionales) y la Cintiq (para profesionales con mucha plata). Esta última se diferencia en que es una pantalla sobre la que dibujamos, con lo que tenemos la impresión de estar dibujando sobre papel. Y no digo más, porque su elevado precio (más de dos millones de pesos) la hace realmente un lujo, pero un lujo que bien vale cada peso.
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