8 de abril de 2010

Dibujando en Manga Studio
Parte 2: la tableta

Manga Studio, además de ser un programa que nos permite diagramar cómics, poner globos, añadir textos y efectos, entre otros, tiene la particularidad de permitirnos dibujar con plumillas "virtuales", ofreciendonos una muy buena simulación de herramientas con las que cualquier dibujante de manga estaría feliz. Sin embargo, existe el enorme problema de cómo dibujar directamente en el programa, pues hacerlo con el mouse es inconcebible (¡aunque existe gente que lo hace!). Por suerte, existe un extraño y mágico artilugio inventado hace ya varias décadas llamado tableta digitalizadora, que si bien no hace muchos años era una posibilidad extremadamente costosa, actualmente existen alternativas al alcance de casi cualquier bolsillo.

Básicamente, la tableta digitalizadora consiste (como podemos adivinar) de una tableta, que viene en diferentes tamaños dependiendo de nuestra necesidad (y bolsillo), y de un "lapiz", cuya punta es sensible a la presión. El espacio sensible de la tableta corresponde a la pantalla de nuestro computador, que podremos navegar con el lapiz como si de una hoja de papel se tratara. Claro que mover el cursor de un lado a otro de la pantalla es una cosa, y otra muy distinta es tratar de dibujar; aquí es donde realmente sufriremos la primera vez que tomemos un tableta, y muchas veces demos la labor por imposible. esto se debe a que estamos acostumbrados a percibir directamente la hoja donde dibujamos, no solo de forma visual, sino táctil, pues no es raro que al dibujar agarremos la hoja, le demos la vuelta o la cambiemos de lugar, además de que podemos ver todo el espacio de dibujo de una vez, sin necesidad de hacerle zooms o de mover una barra hacia arriba o a la derecha.

Sin embargo, a pesar de lo dificil que parezca, no es imposible; de hecho, muchos profesionales lo hacen a tal punto de que ya prácticamente no usan papel. Hay dos ejercicios que personalmente me ayudaron a aprender a dibujar con la tableta y que recomiendo mucho hacer un ratico todos los días. Primero, el calcar dibujos, que nos ayudará muchísisimo a acostumbrarnos al espacio de trabajo, además de ayudar a nuestro pulso; y segundo, el copiar dibujos o fotos que tengamos en pantalla. Aquí es muy útil la aplicación que nos ofrece posemaniacs (como nombré en una entrada anterior).

En cuanto a que tableta usar, el mercado actual nos ofrece prácticamente solo dos posibilidades (al menos en mi país): Genius o Wacom. Las tabletas Genius, por un lado, son una opción muy económica (podemos conseguir una tableta tamaño A5 por menos de 150 mil pesos) y bastante durable, sobretodo para los que acostumbramos dejar caer todo al piso. Son una gran opción para empezar, aunque con el tiempo encontraremos sus problemas: La presión de sus lapicés no es tan precisa como querriamos y en ocasiones las lineas que hacemos se vuelven un poco toscas (por ejemplo, al hacer una espiral las lineas curvas se vuelven rectas). No es un problema grave, pero que definitivamente afecta la calidad de lo que hacemos, además de nuestro rendimiento.

Y por otro lado estan las tabletas Wacom, la marca más reconocida de tabletas, que nos ofrecen una mayor calidad aunque a un precio mucho mayor (la misma tableta A5 nos cuesta más de 400 mil pesos). Sin embargo, para aquellos que trabajen profesionalmente es un gasto necesario, pues las diferencias son bastante notables a la hora de trabajar. Wacom nos ofrece diferentes líneas de tabletas de acuerdo a la calidad y precisión que busquemos; así tenemos la bamboo (para principiantes), la Intuos (para profesionales) y la Cintiq (para profesionales con mucha plata). Esta última se diferencia en que es una pantalla sobre la que dibujamos, con lo que tenemos la impresión de estar dibujando sobre papel. Y no digo más, porque su elevado precio (más de dos millones de pesos) la hace realmente un lujo, pero un lujo que bien vale cada peso.

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